Mónica es un torbellino de creatividad, espontaneidad y empatía. Gracias a su personalidad arrolladora contagia de energía y entusiasmo a cada persona que se cruza en su camino.

La relación de Mónica con Gold&Roses se remonta a los principios de la marca: “Conocí la idea antes de que existiera y me encanta haber conocido su evolución y ver cómo sigue mejorando”. Comparte la filosofía de comprar piezas para toda la vida, invertir en iconos y en clásicos, pero que además se identifiquen con el diseño actual. También, la creencia de que cada joya guarda un recuerdo único.

Las joyas más icónica de Gold&Roses para Mónica son los pendientes dobles daga por su diseño elegante y único. Pero, lo que más le gusta es el poder combinar joyas de diferentes colecciones, sobre todo, anillos y ½ pendientes. Como en la fotografía donde combina nuestra criolla Shewel L con el pendiente doble daga y las sortijas Loulou, 4 Half Band y Half Band L en su versión favorita: Pinky. 

Os dejamos su selección, ¿qué os parece?